sábado, 9 de junio de 2012

¿Cómo se decide el valor de una vida?

Lo que importa no es morir, sino lo que se hace en el momento de morir. Entonces es así. De pronto, se detiene todo. ¿Morir es eso? No volverás a ver a quienes amas, no volverás a ver a quienes te aman. Si morir es eso, sí es la tragedia que dicen.
¿Se podría leer mi destino en la frente? Si quiero morir es porque creo que sí. Pero, si pudiera uno convertirse en lo que todavía no es, ¿habría sabido convertir mi vida en algo distinto?
Vida y muerte sólo son consecuencia de una buena o mala construcción. Y lo que cuenta es construir bien.